martes, 29 de noviembre de 2016

Nunca es tarde para emprender



jornadas be  mum and dad


Networking es, según la Fundación del Español Urgente, un término inglés que puede traducirse por hacer contactos. Una palabra muy de moda en los últimos tiempos y gracias a la cual he aterrizado en esta apasionante experiencia de poder colaborar en la organización de las II Jornadas Be Mum and Dad. ¡Gracias Viky, gracias Mayte, gracias Mar, gracias Paloma!

Si algo he aprendido en los últimos años es que nada es para siempre: ni el matrimonio, ni los trabajos, ni la vivienda… Antiguamente pocas parejas se atrevían a divorciarse, no había dinero para cambiar de casa y la mayor ilusión que le podías dar a tus padres es entrar en una empresa grande porque sabían que te quedarías allí hasta que llegase el momento de la jubilación. Pero ahora, por suerte, esto ya no es así. La gente progresa y piensa en dejar el apartamento que compró con sus ahorros en la época del boom inmobiliario por un piso de tres habitaciones; hay libertad y valentía para poner fin a una relación amorosa si la cosa se tuerce y nadie se queda de por vida en la multinacional en la que aterrizó como becario.

El ser humano necesita cambiar, descubrir, transformarse… Y eso es lo que llevo haciendo yo desde que hace seis meses la empresa en la que llevaba trabajando 12 años decidió prescindir de mis servicios. Así he pasado de dirigir una revista en papel a tener mi propia página web, www.lidianieto.com; de trabajar en una oficina 10 horas al día, a tener mi mesa y mi ordenador instalados en el comedor de mi casa; de tener que rendir cuentas a un señor de 60 años, a solo dar explicaciones a mis clientes, esos que me piden que les diseñe una página web o les lleve las redes sociales. Porque nunca es tarde para emprender, para lanzarse a la aventura de ser tu propia jefa, para cumplir tu sueño… Si yo, una mujer cargada de miedos, complejos e inseguridades lo he hecho, tú también puedes. Solo tienes que encontrar tu momento y... ¡correr hacia él para abrazarlo fuerte!

Ah, se me olvida un detalle importante. Tengo dos niñas y un marido a los que amo, quiero y admiro. ¡Sin ellos, yo no sería yo!