lunes, 12 de diciembre de 2016

Odio Captcha... bueno, ¡ya no!

Texto captcha y digitalización de libros antiguos



Los Captcha son un de las cosas más engorrosas que hay en Internet. Casi al mismo nivel que los pop up, robapáginas o avisos que te impiden llegar de forma rápida y efectiva a la información que estás buscando. De hecho, nunca lo implemento (o lo implementaba) en mis webs con la idea de hacerlas más usables y menos engorrosas para los usuarios.

Pero hace un par de semanas, el gran Jerzy Raczy me contó, en uno de los fantásticos cursos que organiza, el origen del Captcha, y ahora mi visión de él ha cambiado totalmente. 

¿Qué es el código Captcha?

Esta sigla, que significa Completely Automated Public Turing test to tell Computers and Humans Apart, es un sistema creado por Luis von Ahn que permite evitar spam de cualquier tipo en nuestra páginas, obligando al usuario a escribir un texto aleatorio que se muestra en formato imagen, algo que no es capaz de hacer una máquina.

Recaptcha y digitalización de libros

Bien, pues Google creo la extensión ReCaptcha con la finalidad de sacar provecho a este "tedioso" trabajo que realizamos los seres humanos cuando queremos acceder a un archivo, una web, o descargar una imagen. Y ha aprovechado para incluir entre las imágenes que debemos transcribir, fragmentos de documentos (libros, manuscritos, etc.) digitalizados como imagen y que una máquina es imposible de descifrar. 

De este modo, plataformas como Google Libros están aprovechando esta tecnología para construir una gran biblioteca mundial con la ayuda de todos los usuarios de Captcha.

¿Cómo lo hace?

Bien, pues el sistema se basa en ofrecer al usuario dos imágenes con textos que se deben transcribir. Uno de esos textos ya ha sido transcrito y validado anteriormente, y el otro es nuevo. De este modo Google interpreta que si el usuario ha introducido el primer término correctamente, hay una alta probabilidad de que el otro también lo sea.

Para terminar os dejo un estupendo vídeo que el creador de Captcha dio en una charla TED en el que explica para qué se usa. Disfrutadlo, es fantástico.




¿Ya es con otros ojos los Captcha?

viernes, 9 de diciembre de 2016

Carmen Llopis, presidenta de EMCOEM: “Sin el apoyo de tu familia es difícil emprender"


Hablar de Carmen Llopis es hablar de una mujer valiente, decidida, inteligente, cariñosa, colaborativa y así hasta utilizar todos los cientos de adjetivos del Diccionario de la Lengua Española, pero si hay una cosa que he aprendido de ella es que si tienes un objetivo, debes luchar por conseguirlo. Y así es como Carmen Llopis está embarcada en distintas aventuras como la fundación de Menlo Park Madrid, empresa gestora de proyectos de innovación de educación no formal, la organizacion de Aprendemos Jugamos, un punto de encuentro referente entre las empresas y profesionales del sector de educación no formal con educadores y familias, y la dirección de EMCOEN (Emprendedores, empresarios y comerciantes del Ensanche de Vallecas).

¿Cómo surge EMCOEM y cuál es el principal objetivo vuestro?
Carmen Llopis: Surge por el interés de una serie de emprendedores, empresarios y profesionales del Ensanche de Vallecas por tener un punto de encuentro en el que poder buscar soluciones y dar voz a problemas comunes, de una forma sistemática y con una mayor fuerza que si lo hiciéramos individualmente. Por ello, nuestro principal objetivo es dar apoyo y soporte a las empresas y profesionales que ya están consolidados y ayudar a los nuevos emprendedores que quieren comenzar su aventura empresarial en un barrio relativamente nuevo como el nuestro, en el que todavía queda mucho camino por recorrer a nivel de infraestructuras.



¿Cuántos participantes hay y qué aporta cada uno? 
Carmen Llopis: En este momento, después nueves meses, somos más de 50 asociados. Lo que aportamos es una pequeña cuota mensual y nuestro propio trabajo en los proyectos que estamos comenzando.

¿Qué beneficios tiene asociarse? ¿Y obligaciones?
 

Carmen Llopis: Los beneficios son muchos, desde el asesoramiento inicial para el inicio de la actividad tanto comercial como profesional, la organización de eventos y actividades que fomenten el consumo en el pequeño comercio y ayuden a “hacer barrio”, o la mediación con la administración ante situaciones que así lo requieran. Por otro lado, ninguno de los asociados tiene obligaciones definidas, más allá de la cuota.



¿Qué tipo de actividades desarrolláis?  
Carmen Llopis: En estos momentos, estamos desarrollando actividades de diferente índole tanto puntuales como fue el concurso de dibujo “Truco o Trato con EMCOEN”, que tuvo una gran acogida y que nos permitió darnos a conocer entre nuestros vecinos o la celebración del Día de la Mujer emprendedora con una charla de Laura Baena sobre emprendimiento y conciliación, como algunos de más larga duración como son “Las I Jornadas de Seguridad en el Ensanche de Vallecas” en las participarán profesionales especializados en seguridad comercial junto con representantes de la Policía Nacional y Municipal o el “Proyecto de investigación: Análisis comparativo del desarrollo socioeconómico y ecosistema emprendedor en los PAU’s de la Ciudad de Madrid”, con el que buscamos tener un marco de referencia teórico que nos permita saber cuáles son nuestros puntos fuertes y débiles como entorno idóneo para el emprendimiento.


¿Cuáles son las principales dificultades que os estáis encontrando?  
Carmen Llopis: La verdad es que por el momento no hemos tenido demasiadas trabas, más allá de algún caso anecdótico. Tanto los comerciantes como los vecinos o las instituciones han respondido muy positivamente a todo lo que estamos reclamando.


¿Cuál es la situación actual de cara a emprender? 
Carmen Llopis: Actualmente, la situación no es tan favorecedora como se quiere transmitir desde las diferentes campañas mediáticas. Comenzar con cualquier actividad requiere de infinidad de trámites burocráticos, con requisitos que en ocasiones resultan kafkianos, difíciles de entender y que se hacen incompatibles con la dedicación que requiere el inicio del emprendimiento. Supongo que no solo se deberían cambiar las medidas para facilitar el inicio de cualquier actividad empresarial, sino que también deberíamos comenzar a cambiar la cultura de emprendimiento de nuestro entorno, desde la familia hasta el personal que se encuentra en las ventanillas de información deberían estar preparados para apoyar a los empresarios. Todo esto por no hablar de la sobrecarga de impuestos que soportamos a diario.


¿Qué tipos de ayudas hay? 
Carmen Llopis: Ayudas… No muchas. Todo depende de si te constituyes como empresa o como autónomo, de si has sido autónomo antes o no… A priori parece que sí las hay, pero en cuanto comienzas el proceso de solicitud te das cuenta de que solo se dirigen a un perfil de profesional que casi no existe, por lo que no llegan a la mayoría de nosotros.


Por último, ¿qué le dirías a alguien que quiere emprender? 
Carmen Llopis: Lo que le digo a la gente que me pide consejo sobre si emprender o no es que se arme de paciencia, que tenga los objetivos muy claros porque aunque los beneficios son muchos (flexibilidad horaria, independencia, proyección profesional…) el camino es muy muy complicado, que memorice la palabra PERSISTIR porque se llena de significado a diario, que piense hasta qué punto es capaz de sacrificar algunas facetas de su vida personal y lo más importante… que cuente con su familia como el mejor aliado del mundo porque sin ellos nada es posible.

miércoles, 7 de diciembre de 2016

¡Mucho ojo!



¡Mucho ojo!



Esta vez el tema me lo sugirió mi marido, informático y sufridor de la llamada fatiga visual digital.

Esta patología empieza a ser una epidemia que afectará sin duda a los emprendedores, porque cada vez más se apoyan en el mundo digital para desarrollar su negocio.

La fatiga visual es el conjunto de daños físicos (y no sólo oculares), que sufre la persona por la exposición al espectro lumínico de las pantallas de dispositivos electrónicos y por el descuido postural que suele conllevar. Los síntomas son: visión borrosa o doble, pérdida de enfoque, lagrimeo o sequedad e irritación ocular, dolor de cabeza, dolor o rigidez de cuello y espalda… Lector, ¿a que son familiares?

Hablaba de epidemia. Y creo que no me equivoco demasiado, aunque suene amarillista. Según The Vision Council el 68 % de los estadounidenses entre 21 y 35 años sufre fatiga visual, en España serían 13 millones de personas afectadas, y entre los que trabajan con pantallas como instrumento de trabajo la cifra rondaría el 90 %. Los oftalmólogos hacen ver que ya atienden a pacientes de 40 años con presbicia, cuando en el año 2005 el comienzo de esta afección rondaba los 50 años. 

Fijándonos en los niños es alarmante que los profesionales adviertan sobre un muy considerable aumento (y adelanto en la aparición) de la miopía en niños justo cuando las estadísticas muestran que el 25 % de los niños menores de 10 años pasa 3 horas ¡DIARIAS! contemplando la pantalla de algún dispositivo electrónico. Se hace difícil no establecer una relación causal entre ambos hechos por mucho que no haya aún estudios que lo demuestren oficialmente.

Hasta aquí los datos. Ahora toca dar consejitos sobre cómo evitar estos daños. Parece ser que simplemente disminuyendo el tiempo diario de uso de pantallas estos datos mejorarían sensiblemente. Una solución barata a un problema grave que va en aumento. Pero hay algún truquillo más por si esto se convirtiera en una quimera...

Aquí van unos sencillos Bemumconsejos para que nuestros emprendedores planten cara a esta molesta consecuencia de sus jornadas maratonianas de trabajo:


  • Regla 20/20: cada 20 minutos de uso de pantalla, dedicar 20 segundos a cambiar el punto de vista, alternando cerca/lejos.     
  • Parpadear conscientemente cada cierto tiempo, para mantener hidratado el ojo. Beber 1,5 litros de agua diarios a tal fin.
  • Hacer una pausa de 5 minutos cada hora de lectura.
  • Situar la pantalla a una distancia no inferior a 40 cm. de los ojos.
  • Adecuar la polaridad, brillo, contraste, nitidez de la pantalla, y el tamaño de la fuente para lograr la mayor comodidad visual posible.
  • Evitar reflejos lumínicos en la pantalla de ventanas y lámparas. A ser posible, situarse lateralmente a una fuente de luz natural suficiente.
  • Colocar un atril junto a la pantalla para sujetar los documentos que se tienen que leer, con el objetivo de que los movimientos de cuello y ojos sean lo más limitados posible.
  • Mantener una correcta postura corporal. El tan repetido "¡niño, ponte derecho!" de las madres, que tan sabias somos...


En conclusión, que trabajar duro no está reñido con cuidarse. Y que hay remedios sencillos al alcance de la mano del emprendedor que pueden marcar la diferencia entre hacer el trabajo agradable o doloroso. 

Eso sí, en caso de duda consultar siempre al especialista en oftalmología.


Y tú... ¿cómo lo ves?




martes, 6 de diciembre de 2016

¿Emprendedora o Intraemprendedora?

Emprendedora o intraemprendedora


Qué difícil es enfrentarse a un papel en blanco. Y más, si tienes que hablar de uno mismo. ¿Qué decir?, pues que soy emprendedora de corazón e intraemprendedora de hecho.

Siempre he sentido la necesidad de aprender, mejorar, y buscar nuevos retos. No sé si es inquietud, o insatisfacción, pero… hazme una propuesta que tenga estas tres cosas y no sabré decirte que "no".
Llevo toda la vida, que son unos cuantos años, trabajando e intentado mejorar. He conocido todo tipo de empresas: nacionales, y multinacionales, start-ups, y compañías consolidadas, grandes  y pequeñas. He sido especialista en estudios de mercado, en marketing, en ventas, y sobre todo lo que más me gusta el desarrollo de negocio. En todas estas posiciones siempre me ha gustado aportar, ser proactiva, y buscar nuevas vías de mejorar, innovar. Es decir, me considero intraemprendedora, y emprendedora, al mismo tiempo.

Me gusta estar en entornos de emprendedores, se aprende mucho. Y de esta manera surgió, en una comida con dos grandes amigas y profesionales, Mayte Galán y Ana Rosa. En una de esas comidas en las que quieres arreglar el mundo, y te quejas de la mala situación para conciliar, y de cómo hay que hacer malabarismos para llegar a todo, y … una cosa llevó a la otra. Y ¡Chispas! ¡Surgieron las IJornadas Be Mum!. No podía decir que no, era un reto motivador, aprendería muchas cosas, pondría en práctica toda mi artillería organizativa y analítica, colaboraría con dos grandes personas. 

Fue una experiencia fantástica, llena de cosas inesperadas, nuevas amistades, de grandes éxitos, y de algún que otro error. Pero fue lo más satisfactorio que había hecho en mucho tiempo, después de decidir tener a mis peques.

¿Y eso es todo?.


El gusanillo quedó ahí, pero era complicado organizarse de nuevo. La gente nos pedía las nuevas jornadas. Pero perdimos a un gran activo, porque “la vida no le daba para más”. Sentíamos unas ganas tremendas de organizar las II Jornadas pero los compromisos del día a día no nos permitían más. El sentimiento de frustración era importante. Como cualquier emprendedor que tiene claro su camino pero por falta de recursos o tiempo no llega. ¿Os habéis sentido así?.

Sin embargo, incorporamos al equipo otras dos “insensatas” que creyeron en el proyecto, Paloma Hontañón, y LidiaNieto. Esto ha sido lo mejor que nos ha pasado porque aquí tenemos de nuevo las II Jornadas Be Mum and Dad. Con ganas de mejorar más, de aprender, conocer y superar este nuevo reto.


Como veis mi vida pasa entre nuevos retos profesionales y, por supuesto, personales. Aprendiendo de mis compañeros de trabajo, y de mis peques. Mejorando mis habilidades emprendedoras e intraemprendedoras, y por supuesto, maternales.

¿Y como fue vuestra historia?

lunes, 5 de diciembre de 2016

El emprendedor, ¿nace o se hace?


#dondenacenlasideas  Jornadas Be mum 2017
El emprendedor, ¿nace o se hace?



Emprender siempre estuvo en mi ADN, aunque eso es algo que no supe hasta hace bien poco. Nieta, hija y hermana de emprendedores, crecí viendo como mi familia al completo se dejaba la piel cada día por su proyecto. Es por esto que siempre tuve claro que ese modelo no iba conmigo, y que quería trabajar para para otros, con un sueldo "seguro" a final de mes.

Y así, tras un periplo por media España recalé en una editorial, el sueño de una licenciada en filología, en la que descubrí el mejor trabajo del mundo, y donde realmente me formé en el maravilloso mundo de dar forma a los textos. Y en esa seguridad me mantuve durante 11 años, hasta que la maternidad, una crisis personal y la "crisis" laboral que sufrió este País me llevó a replantearme la vida.

La maternidad me "pilló" a 500 km de los míos, sin apoyos familiares que me dieran soporte si había reuniones hasta tarde o si Pin o Pon enfermaban. Y mi tiempo y mis prioridades dejaron de ser mías, y ante esta situación llegó el cambio y tuve claro que la única opción que tenía era renunciar a todo aquéllo por lo que había luchado y centrarme en mis hijos.

Y así me encontré de repente, dando por ciertos los datos del Estudio Sage sobre la Radiografía de la mujer emprendedora que afirma que:
La falta de alternativas en el mercado laboral son la principal motivación que lleva a muchas emprendedoras a dar el paso de poner en marcha su proyecto profesional, muy por encima de la autorrealización personal y la reorientación de la carrera laboral (16,8 % y 17,1 % respectivamente).

Repensar el futuro

Esa falta de alternativas, esa imposibilidad de conciliar fue lo que me empujó a redirigir mi carrera. Pero no tuve claro desde el primer momento cuál iba a ser mi camino. Y como reflejaba recientemente Paloma en su post, sabía que estaba lista para emprender pero no sabía en qué. Valoré varias opciones, me reciclé, y finalmente retomé mi camino; y digo "retomé" porque descubrí que podía ser dueña de mi tiempo haciendo lo que me gustaba, lo que sabía hacer: trabajar entre textos.

Así, en 2014 fundé M&2, un empresa de servicios editoriales y community management, y me embarqué en las Jornadas Be Mum, proyectos con los que no dejo de aprender y que me han dado la oportunidad de seguir creciendo junto a mis "socias", mis clientes y junto a los amigos que no han dejado de apoyarme.

¿Y tú, estás list@ para emprender?


jueves, 1 de diciembre de 2016

¿Qué es una madre?

#unamadrees #dondenacenlasideas


Todavía recuerdo como todas las mañanas mi madre se levantaba pronto para despertarnos, vestirnos medio dormidos, darnos algo de desayunar, y que llegáramos a tiempo al colegio. Después nos recogía, nos obligaba a hacer los deberes, nos ponía en orden cuando nos peleábamos, nos abrazaba cuando nos caíamos, nos ayudaba cuando teníamos un problema, nos animaba a seguir avanzando, y siempre estaba ahí. ¡Vamos!, lo mismo que me toca hacer ahora con mis hijos. Lo único que ha cambiado son los años, y el contexto económico en el que nos movemos. Ella fue y es una madre, y yo también.

Según la RAE madre es: 1. Mujer o animal hembra que ha parido otro de su misma especie. 2.- Mujer o animal hembra que ha concebido. Cuidan de la salud del feto y la madre. 3.- Mujer que ejerce las funciones de ser madre… y otras 12 acepciones más que amplían la definición. Pues bien, Puleva ha considerado que esta definición es obsoleta y escasa, centrándose solo en el primer concepto,  y ha montado una campaña para cambiar esta definición. Para ello, ha contado con la presencia de varios famosos que afirman que esta definición no es suficiente para identificar a una madre. Por supuesto que ¡no!, ni para ellos, ni para nadie.

La iniciativa consiste en seleccionar las palabras que más identifique a una madre, #UnaMadreEs. Esta campaña lleva más de 28.000 firmas a día de hoy, siendo las más votadas: Única, Luchadora, Entregada, Fuerte, Valiente, Cariñosa, Incondicional, Comprensiva, Extraordinaria, …. Las palabras más utilizadas se incluirán en la nueva definición que se propondrá a la RAE.

Pero, ser una madre no siempre significa que seas fuerte, ni valiente, ni cariñosa, …. Con los horarios que se tienen hoy en día ¿es posible ser siempre entregada?, cuando te lanzas a emprender y tienes varios retoños a los que alimentar ¿eres siempre valiente? , y si tienes un mal día ¿eres siempre cariñosa?.

Me parece estupendo que a la definición de madre se le quiera añadir la parte emocional y más vinculante de este gran trabajo en el que nos embarcamos muchas. De hecho, a mi madre, y mi padre, son las personas a las que más les debo en la vida. Sin embargo, ¿qué será lo siguiente?, ¿cambiar la definición de padre? “Varón o animal macho que ha engendrado a otro de su misma especie”, ¿Abuelo? “Padre o madre de uno de los padres de una persona”, ¿hijo? “persona o animal respecto de sus padres”, y una larga lista de palabras que tienen una implicación emocional muy fuerte.


¿Cuál es el verdadero objetivo de esta campaña?. Y tú, ¿qué opinas?

Foto: Pixabay

miércoles, 30 de noviembre de 2016

Quiero emprender, pero... ¿en qué y cómo?





Pues aquí me hallo, sin saber casi ni cómo, delante del papel en blanco, queriendo escribir “mi primer post”. Y teniendo que dar alguna pista sobre cómo meterse en esto tan de moda ahora que es el emprender.

“¿Quién me mandaría…?” 

Pues nadie, Paloma, nadie. Como siempre fue tu empeño en querer ser útil el que te ha llevado hasta aquí.

Y bendito empeño. Viéndolo con perspectiva, ese ha sido un denominador común inconsciente siempre que he afrontado una tarea. Fue lo que me movió a involucrarme en este reto al que puedo llamar trabajo y que consiste, entre otras cosas, en escribir, una de mis aficiones más queridas. Así que tener un objetivo parece ser algo valioso en esto de emprender…

Hubo otro factor responsable en mi evolución hacia ser una “emprendedora posicionando su marca personal”. Y es que demasiadas veces me he arrepentido de no haberme postulado más vehementemente cuando han surgido bosquejos de oportunidades profesionales. No sé cuál fue el punto de inflexión, y cierto es que muchas veces fue causa de fuerza mayor el no poder hacer más, pero me harté de lamentarme y decidí que no volvería a perder un tren, al menos no por mi causa.

Cuando se quieren resultados diferentes, hay que utilizar métodos diferentes; en mi caso: decir que sí a todo, guardándome en un bolsillo la inseguridad en mis capacidades, interesarme por todo lo que se moviera a mi alrededor sin miedo a ser tildada de meticona, y contar más cosas sobre mí a todo el que se pusiera a tiro y quisiera escuchar.

En esas estaba cuando di con una empresaria valiente y ejemplar que me puso el azucarillo delante. Ella ha sido la que ha arriesgado apostando por mí. Y no sólo pone trabajo en mis manos sino que me muestra el camino. Me ayuda a ver que quiero y puedo emprender. Pero… ¿en qué? Pues teniendo un objetivo, estoy experimentando que el negocio concreto deja de ser primordial, porque todo aquello que lleve a conseguir el objetivo pasa a ser materia de emprendimiento. Por supuesto que hay estudios hechos sobre los nichos de mercado y cómo aprovecharlos. Son muy recomendables, sólo quiero hacer ver que no es ese el único camino.

Lo esencial para emprender son las ganas de trabajar (y, de hecho, el hacerlo duramente para que no se quede sólo en labia), el formarse a fondo en todos los campos imaginables (todo suma), y tener humildad para aprender de otros lo que uno no sabe, que en mi caso suele ser todo. Esto me transmiten y hacen sentir Mayte Galán, la brava emprendedora que me arrastra con su entusiasmo a participar en la organización de estas Jornadas junto con otras dos polifacéticas profesionales que hacen malabares con eso de la conciliación, Mar Calvo y Lidia Nieto. Me hacen ver que no sólo es emprendedor el que posee la idea, sino también aquellos que le acompañan en el camino hacia su materialización.

Así que, en resumen, para emprender no importa tanto el “en qué” como el “cómo”. Y que el "cómo" exitoso se basa en tres pilares:


  • tener humildad para, entre otras cosas, aprender sin parar,
  • tener bastante caradura para decir que sí y meterse en todos los charcos, y
  • tener claro el objetivo último que se anhela para focalizarlo cuando se flojea, así que…

¿Cuál es tu objetivo? ¡Ve a por él! Y…

¡EMPRENDE, QUE ALGO QUEDA!