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miércoles, 4 de enero de 2017

¿Cómo se autónomo y no llevarte el trabajo a casa? Propósitos para un nuevo año

Titular post: propósitos y consejos para trabajar desde casa y conciliar


Ser freelance y pretender dejarte el trabajo en la oficina puede ser una “misión imposible”, sobre todo si tu oficina es tu casa y lo que pretendes es conciliar y estar puntual en la puerta del cole de los niños, a las 17:30, cuando todos tus clientes siguen trabajando.

Es bastante curioso (y criticable lo sé) verme repartiendo meriendas y dando besos en la frente, mientras hablo con algún cliente y le prometo que en 35 minutos, en cuanto llegue a casa, le entregaré alguna cosa (sabiendo como sé que cuando llegue a casa voy a recibir mil peticiones infantiles que retrasarán algo más esa entrega).

Así que, teniendo presente que mi realidad es la que es, y que estoy destinada a trabajar cuando acuesto a los niños, voy a volcar aquí mis propósitos de Año Nuevo en pos de una conciliación sin culpa ni largas noches trasnochando delante de la pantalla de mi ordenador.

Mi decálogo

    •       Nunca, nunca, jamás te comprometas a hacer algo que sabes que no vas a poder cumplir. Ya sabemos que el trabajo del autónomo no tiene fin, como nos contaba Mar Calvo en este estupendo post. Pero con el tiempo he perdido el miedo a que un cliente deje de trabajar conmigo porque tarde dos o tres horas más en entregarle algo. A no ser que sea un tema de vida o muerte (para lo cual me tendría que haber retrasado de verdad en una entrega planificada). Muchas veces sus peticiones vienen dadas por sus propios horarios y prisas por dejar todo atado antes de irse a casa, por lo que ser asertiva y dar un plazo razonable es totalmente comprensible.
    •       Deja siempre por escrito tus horarios, y tu disponibilidad y los plazos de entrega. Así, aunque al final tengas que correr, al menos tendrás un documento que te ampara y que puede hablar a tu favor como un profesional que se adapta a las necesidades del cliente. 



    •       Ponte unos horarios fijos diarios. No por trabajar más horas serás más productivo; es mucho más efectivo que trabajes de forma intensiva durante la mañana, y dediques la tarde a la familia o a otros aspectos personales. Acuerda con tus clientes que sólo se recurrirá al móvil en caso de urgencia real. Nuestra percepción de la urgencia varía dependiendo del canal por el que nos trasmiten la petición, además, muchas veces por e-mail las cosas quedan mucho más claras, y se evita que te pillen liado con otra cosa y olvide la petición por no tenerla por escrito.
    •       En tus presupuestos incluye siempre una tarifa por urgencia o un plus. Así, la próxima vez que tu cliente te pida algo que no es urgente se lo pensará dos veces.
    •       Planifica los proyectos con el cliente. Siéntate con él y explícale los tiempos mínimos necesarios. Comparte con él un cronograma del proyecto o trabaja con gestores de proyectos tipo Trello que permiten a todos los miembros implicados en el equipo tener visibilidad de lo que se ha avanzado y lo que queda por hacer. Así el proyecto es transparente para todos los implicados e igual te ahorras llamadas largas explicaciones.
    •       A partir de una hora determinada activa el contestador con un mensaje de oficina cerrada igual que hacen muchas empresas. Durante los fines de semana, puentes o festivos no te olvides del mensaje de fuera de la oficina del e-mail. Aunque luego contestes, al menos quedará constancia de que lo haces porque quieres, y por dar un buen servicio a tu cliente. Ya que vas a trabajar cuando no debes, al menos ponlo en valor.
    •       Ponte “líneas rojas”, momentos en los que no vas a trabajar ni coger llamadas (dentro de una flexibilidad), por ejemplo de 17:00 a 20:00 si lo reservas para tus hijos, o de 08:00 a 10:00 si lo dedicas a adelantar trabajos, contestar e-mails y no a coger llamadas. 
    •       En relación al punto anterior, ten mucho cuidado con los ladrones de tiempo: ¿dedicas mucho a consultar tu e-mail? ¿La gestión de las RRSS? ¿Algún cliente te llama a todas horas y no utiliza otros canales? ¿Aprovechas que estás en casa para hacer tareas que no tienen que ver con tu trabajo? Las líneas rojas del punto anterior te ayudarán a evitar pérdidas de tiempo innecesarias.
    •       Delega: si estás sobrepasado, quizás ha llegado el momento de delegar.
    •       Encuentra momentos para ti, para desconectar y dedicarte a tus hobbies. Está comprobado que cuidar de uno mismo, de su salud mental incide positivamente en el desempeño profesional. Con esto matarás dos pájaros de un tiro, serás más productivo el resto del tiempo y mucho más feliz.
    ¿Tienes algún consejo para sobrellevar la vida de freelance en familia?
  • jueves, 22 de diciembre de 2016

    Ventajas y Desventajas de Trabajar en Remoto.

    Ventajas y Desventajas de trabajar en remoto


    Seguro que tenéis amigos que os envían fotos trabajando con su ordenador desde playas estupendas, con un coctel en una mano y tomando el sol. O bien, os cuentan historias de emprendedores que son felices porque pueden trabajar desde cualquier parte del mundo gracias a las nuevas tecnologías. Esto hace que los deseos de muchos españoles se centren, primero en la lotería de hoy, y después en poder ser un emprendedor glamuroso que trabaja mientras se toma un vermut y disfruta de un relajado día de trabajo.

    Sin embargo, nada más allá de la realidad. Trabajar en remoto si tiene grandes ventajas, pero también desventajas. Hoy vamos a analizar cada una de ellas:


    Primero vamos a ver lo bonito, las ventajas de trabajar en remoto.

    • Flexibilidad horaria. Esta es una de las principales ventajas que veo de trabajar en remoto. Poder ser uno mismo el que disponga de sus horarios y de organizarlos, ayuda a que la consecución de las tareas no sea tan estresante.
    • No perder el tiempo en el transporte. ¡Qué gran placer no estar metida en un atasco mañanero!, o gastar una hora en idas y venidas del trabajo. Es un gran desperdicio de tiempo, y cuando lo tienes limitado más todavía.
    • Trabajar sin interrupciones: Reconozcámoslo. Está muy bien poder charlar con la gente y comentar la serie que vimos ayer, o la nueva monería que han hecho tus hijos,  pero el día que tienes que terminar algo sí o sí, lo que menos quieres es tener ese tipo de charlas.
    • Sin costes de local: Para aquellos emprendedores que se están iniciando, tener un coste fijo, mes a mes, sin unos ingresos asegurados es una gran losa sobre la espalda.
    • Poder trabajar desde cualquier lugar con conexión a internet: Y sí, ya hemos llegado a ese punto. Si es cierto, que en algunas ocasiones puedes trabajar desde la playa, o desde ese bar de moda que tiene wi-fi. Es un estilo de vida que muchos adoran, o lo ven como un ideal. Incluso, algunos han encontrado en estos lugares el sitio perfecto para hacer volar su imaginación.
    Aquí os dejo un listado con lugares estupendos de Madrid para trabajar en remoto.


    Pero no todo es tan bueno. Trabajar en remoto tiene algunas desventajas.

    • No todo vale: No todos los tipos de trabajo se pueden acoger a este formato. Los trabajos que mejor se adaptan a esta filosofía son aquellos que están relacionados con internet, o bien en los que no se necesita interacción con nadie. Por ejemplo: ventas electrónicas, servicios online, comunicación, escritura, formación online, etc. Pero aquellos trabajos que requieran una interacción con la gente bien, sean tus compañeros de trabajo, o bien sea el consumidor entrañan grandes dificultades.
    • El trabajo no tiene fin: A veces nos engañamos pensando que seremos más eficaces en casa, nos concentraremos mejor, terminaremos antes el trabajo y a descansar. Pero, seguro que enseguida comienzas con la siguiente tarea, o bien si llega la hora que te has marcado piensas: “solo un poquito más y termino”, o por la noche no hay una serie que te guste y dices: “pues adelanto este trabajo que no tengo terminado”. Hay mil excusas por las que continuar trabajando cuando tienes la facilidad y además te gusta lo que haces.
    • Aislado en tu mundo: Cuando te pones a trabajar y trabajar, a veces, no te das cuenta que te has pasado todo el día sin cruzar palabra con nadie. De vez en cuando es importante desahogarse, hablar de esa anécdota que te ha pasado, o contarle a alguien tus deseos o esperanzas para poder seguir adelante.
    • Urgencias: En la mayoría de las ocasiones, nuestro trabajo depende de otras personas. Bien en fases iniciales, posteriores, o bien para poder llevar a cabo la tarea. Pero ¿qué ocurre si a mitad del trabajo te das cuenta que necesitas de otra persona o personas?. Inmediatamente, intentas un Skype, una llamada telefónica, un  hang out, etc.


    Estas son las opciones que se me ocurren, tanto a favor como en contra de trabajar  en remoto. ¿Se te ocurre alguna más?.